Recomendación de las abuelas, si hay granos no hay hambre. La riqueza calórica y alimenticia de las leguminosas, aunado a su diversidad y disponibilidad, la hacen un alimento muy importante en la mesa mundial.
En Venezuela somos más de frijoles y caraotas, garbanzos en diciembre y en los Andes. Eso si, a diferencia de otras latitudes que las comen en invierno, aquí las comemos todo el año. Ventajas de este trópico divino.
En los colegios son impelables los germinadores con caraotas. Hermosa experiencia infravalorada.
Comamos y sembremos leguminosas, son lo de lo mejor que puede darnos la tierra.