Los desayunos suelen ser el papel esencial en el juego del balance nutricional, si no desayunas bien, no tienes energía y si no tienes energía... ¿Cómo puedes moverte?... Energía... Eso es lo que necesitó. Pero no energía de desayunos ni de ningún tipo de comida, de ninguna nutrición, de ningún metabolismo oxidante siquiera... Lo que necesito es su energía, la energía de su amor, de sus caricias, la energía de sus besos bajo la lluvia, de sus labios en los míos... Esa energía es la que necesito, esa es la energía que anhelo.
En mis noches te busco, pero no te encuentro, esas noches frías en las que solías abrazarte a mí y calentar hasta la más simple de mis células, en las que te aferrabas a mí piel como si ella fuera parte de ti, esas noches, ya no están, esas noches nunca existieron o quizás sí, pero hoy ya son solo recuerdos, recuerdos que deseo vuelvan y vivan el presente permanentemente, sin huir, sin alejarse, sin dejar huellas y desvanecerse. Esos días en que solías ser mía, en los que tú risa resonaba en mí vida como una armoniosa melodía, sonora y majestuosa que llenaba cada uno de mis sentidos.
Como anhelo esos días, soy adicto a esos días, al sabor de tu boca, a la que deseo más que nada en este mundo, más que el aire que respiro. Me hace falta perderme en ti, en tu dulce mirada en tus desesperadas palabras cuando te decía que todo estaría bien. Nunca pensé que mis palabras te hicieran daño, que te alejara con cada movimiento que hacía por querer estar a tú lado.
Me arrepiento hasta de las cosas que no he hecho, te extraño, te necesito como los adictos a la droga, como la cafeína de mí café de las mañanas. Te deseo, te deseo inmensamente. Deseo tenerte en mis brazos, bañarte con mis sentimientos, brindarte hasta el más puro de los aromas de mí amor por ti.
No sé si sigo vivo o he muerto en el intento de encontrarte. Como fuese, prefiero estar muerto a no tenerte.
Te pido perdón si te hice daño por quererte, por aferrarme a ti cuando me alejabas, por querer brindarte mí vida entera, por querer hacer de tú vida un paraíso sin fronteras.
Al final de todo si tú no estás, no soy nada, si tú desapareces ya nada tiene sentido, eres el aire que respiro y sin ti mí oxigeno ya no vivo.
…
- Buenos Días Amor - Me susurro una dulce voz, esa voz que necesitaba, esa voz que no he perdido, esa voz que escucho cada mañana cuando despierto.
Esa voz que no me abandonaría y que seguiría hasta la muerte si fuese necesario.
Autor:@angelicafernande