La cara oscura de la soledad.

anaih15(39)
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Desde pequeña siempre me consideré una niña sola. Mi mamá era muy sobreprotectora y yo inventaba demasiado, así que ella no me dejaba salir a jugar como los otros niños. No tenía hermanos, y mi prima que vivía más cerca de mi, se había mudado. En la escuela me iba bien, pero siempre he tenido mal carácter, así que los "mamá, fulana no me habla" no tardaron en llegar. Sencillamente me formé un mundo que era solo mío, donde llegué a pensar que las cosas solo iban a ser así. Solo yo, conmigo.

A medida que iba creciendo y me fui adaptando a como funcionaban las relaciones interpersonales, sólo los que de verdad me querían y lograban adaptarse a mi, se quedaban conmigo. Aprendí que uno no debía estar siempre solo. Y me gustó.

He probado todas las clases de soledad, la que vivo hoy es incluso la más ruda, porque ni siquiera tengo tiempo para estar conmigo misma en paz. Así que ahora sí sé lo que es estar solo de verdad. No es no tener en quién apoyarte, es no querer apoyarte. Si llegas a ceder un segundo en esto y decir "te necesito" y te dan la espalda, ya más nunca lo vuelves a pedir. Y comienzas a abstraerte de todos, y de ti mismo. Comienzas a creer que no lo mereces, y por lo tanto, no lo buscas ni lo quieres. No necesitas la compañía de nadie. Sólo de la soledad.

La soledad es traicionera, es como esa persona posesiva y tóxica que no quiere que te rodees de más nadie, sólo de ella. A veces, uno se deja. Cuando logras darte cuenta de que las cosas no deberían ser así, es cuando caes en cuenta de que perdiste a todos los que en algún momento estuvieron ahí. Confieso, por esta fase estoy pasando.

Luego toca empezar de cero, tocar las puertas y ver quien se quedó contigo a pesar de que tu no te quedaste para él. Quién entendió, y quién nunca entenderá. La soledad te quita personas valiosas y otras no tanto. Y aunque no tenga moral, mi mejor consejo es no dejarse. No te dejes consumir por ella. No sirve de nada estar solo, no vinimos al mundo para eso. Está bien querer estar solo, disfrutar de ello. Pero nada en exceso es bueno, y es justo ese exceso lo que llamo la cara oscura de la soledad.

La cara oscura de la soledad. | Ecency