Un saludo a todos, el siguiente relato fue inspirado por el arte digital de @xpilar, los invito a que visiten su blog. La imagen que motivó este relato es la siguiente.
―Bien, creo que no hay nada que discutir, debemos sacarla ―dijo Cinthia decididamente.
―No voy a discutirlo, trae de regreso a las sondas, voy a sumergir la nave, no creo que podamos elevarla con el campo de contención, atraparíamos parte del fondo marino ―respondió Patricio, mientras observaba la simulación proyectada en el tablero de la nave ―. Tendremos que usar flotadores y luego recuperarla en la superficie.
―Me llamaras loca, pero quiero entrar primero en la capsula, voy a usar el traje subacuático ―dijo Cinthia.
―No me opondré, de todas formas, necesitaremos que alguien salga para ayudar a fijar algunos de los flotadores, no creo que el brazo de la nave pueda alcanzar algunos lugares ―comentó Patricio.
―Quiero ver a la piloto, antes de sacar la cápsula … ―dijo Cinthia ―. Había pocas chicas entre los pilotos exploradores en esa época, sé que es una tontería, pero quiero conocerla.
―La cápsula está llena de agua, así que no hay riesgo en abrirla, pero no creo que sea fácil, yo diría que es mejor hacerlo en la superficie.
―No quiero esperar, tal vez nos lleve un par de horas fijar los flotadores. Si no logro abrirla, entonces esperaré a que esté afuera ―dijo Cinthia
Pocos minutos después, una vez sumergida la nave, Cinthia nadaba alrededor de la capsula, observando su estructura.
―Se ve notablemente bien, parece estar en buenas condiciones como para sacarla a flote, no creo que se despedace o algo así ―hizo una pausa, como si dudara de su decisión―. Voy a abrir la compuerta, no creo que los explosivos aun funcionen, así que usare la antorcha de plasma y me darás una mano con el brazo de la nave.
―Adelante, espero por tus instrucciones ―respondió Patricio.
Cinthia cortó las bisagras de la compuerta con la antorcha y luego, con el brazo robot de la nave, la arrancaron de su sitio.
Cinthia observó el agujero en la cápsula y una sensación de pánico la arropó, era como ver la vacía negrura del espacio, lo dudó por algunos minutos, mientras miraba la completa oscuridad que llenaba el pequeño recinto. Finalmente, armándose de valor, decidió entrar.
―Aquí voy, ¿estás registrando esto verdad? ―preguntó a Patricio, quien estaba atento a la proyección de su cámara.
―Por supuesto que sí. ―respondió Patricio, con voz entrecortada.
Con dificultad, la lampara del traje subacuático, lograba vencer la oscuridad de la cabina, el lugar era un espacio casi completamente vacío, una manta sintética flotaba fantasmalmente en medio del espacio circular de cuatro metros de diámetro. Estas antiguas cápsulas habían sido diseñadas de forma tal que sirvieran de refugio al piloto mientras era rescatado.
La lampara iluminó una variedad de objetos casi irreconocibles, que estaban regados por el piso, era como si la piloto hubiese estado viviendo en la capsula antes de morir. Al levantar la vista e iluminar el techo de la cápsula pudo ver el cuerpo de la piloto flotando en lo que parecía ser algún tipo de burbuja, vestida aun con su traje de vuelo.
―¿¡Qué diablos es eso!? ―exclamó Cinthia ―. ¿Lo estás viendo?
―Si lo veo, pero no tengo ni la más remota idea de que sea ―respondió Patricio.
―El traje se ve intacto, la burbuja parece ser algún tipo de líquido, no parece ser aire ―dijo Cinthia, a la vez que estiraba la mano para tocar la extraña burbuja.
Cuando la punta de sus dedos hizo contacto, la burbuja se disolvió en miles de otras más pequeñas que se disgregaron por todo el techo de la cápsula, mientras que el cuerpo de la piloto flotó lentamente hasta el piso.
―¡Maldición!, ¿qué pasó? ―exclamó Cinthia, sorprendida.
Se acercó a ver a la piloto, su traje parecía conservar presión en su interior, había caído de costado, la tomo por el hombro y la giró para ver su rostro. Casi lanzó un grito de sorpresa, al ver que el rostro de la mujer lucía intacto, bajo el cristal de su casco.
―El cuerpo está intacto ―dijo, recuperándose de la impresión ―. Si no tuviera aquí más de siete mil años diría que está dormida.
Entonces sintió como la apretaban firmante y pudo ver la mano de la piloto aferrada a su muñeca, trató de zafarse, pero no pudo, fue cunando vio nuevamente el rostro de la mujer y desde el interior del casco, sus profundos ojos negros le devolvieron la mirada.
Texto original de @amart29 Barcelona, Venezuela, Agosto 2019
Sólo me queda agradecer a @xpilar por permitirme usar su arte digital en mi publicación y por motivarla. Muchas Gracias
@xpilar
Gracias a todos por visitar mi publicación, espero sus comentario y agradezco su apoyo, hasta la próxima