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Desde tiempos inmemoriales, el hombre siempre ha querido tener cerca de sus casas algunas partes de la naturaleza, sobre todo, las que les brindan serenidad, armonía y paz, rehuyendo a los peligros que forman componentes fundamentales de los ecosistemas, tales como, los animales ponzoñosos, fieras salvajes, insectos molestos, o especímenes que a sus ojos les parezcan repulsivos, y es con tal, fin que ha recreado los jardines, que representan pequeñas áreas verdes, similares a los espacios naturales no intervenidos por el hombre.
El hombre olvidó que, detrás de las especies de flora que cultiva en su jardín, se vienen, atraídos cual imán, muchos seres pertenecientes a la fauna silvestre (Reino Animalia), hongos (Reino Fungi) o microorganismos (Reino protista, Bacteria o Archaea), que se convierten en motores dinámicos de la vida y de las cadenas de alimento, que sustentan la perpetuación de las especies a través de mecanismos como la evolución, procesos fisiológicos y cambios morfológicos a través de las mutaciones.
Una las misiones más importantes de los jardines creados por el hombre es frenar la pérdida de biodiversidad, sobre todo, en los espacios que este les ha quitado a la naturaleza a medida que va expandiendo sus ciudades, además de servir de espacio de descanso, alimentación y procreación a muchas especies migratorias silvestres, que pasan por nuestros jardines y no se quedan más tiempo del que necesitan para reponer energías, que crezcan sus descendientes, o acumular reservas de alimento que les permitan emprender sus largas migraciones.
El dinamismo que imprime el medio físico a los jardines es proporcional a la diversidad de flora presente en los mismos, de modo que, si hablamos de un monocultivo, las especies de Fauna y Fungi, estarán representadas por organismos especialistas que, en forma paulatina, se irán adaptando a un tipo de alimento especifico disponible en ese nuevo ecosistema, y a las condiciones del medio circundante, que vendría a convertirse en el hábitat de esos individuos.
Si estamos en presencia de ecosistemas con especies de flora muy diversos, encontraremos una importante diversidad biológica, como es el caso del jardín que les estoy describiendo a medida que leen esta publicación, donde debemos considerar otras variables, además de las especies de seres vivos, tales como, la acción del jardinero, y la estación, seca o lluviosa, durante la cual se haga la recolección de datos.
En general, en un área destinada a un jardín se deben considerar aspectos como la extensión del mismo, el perfil de suelo, las características físicas, química y biológicas del suelo, las condiciones ambientales de los ecosistemas, las características de las especies presentes, así como el manejo de estas áreas verdes dedicadas al jardín.
Por supuesto, en el jardín que les he mencionado todo se ha hecho de manera empírica y no han considerado los factores descritos como prioritarios, a tal punto que no hay una definición de zonas de cultivo y, por el contrario, han mezclado plantas de diferente porte (árboles, arbusto e hierbas), sin percatarse que la sombra que producen los más altos, afecta el crecimiento de los que están bajo esa cubierta. Esto ha motivado que haya áreas del suelo desprovista de cobertura vegetal, propiciando la erosión, desecación y agrietamiento e algunas áreas del suelo.
Considerando que, en la ciudad de Barquisimeto está a punto de culminar la estación lluviosa, los suelos están humedecidos por el agua, la materia vegetal que se genera por la defoliación de los árboles y arbustos se acumula en suelo, pasando por un largo proceso de descomposición, que al final culmina con su incorporación a la capa vegetal, formando un interesante material que sirve de asiento a muchas especies animales, dignas de ser mencionadas, tanto por su morfología como el papel ecológico que cumplen dentro de los ecosistemas.
Un ejemplar adulto de iguana verde (Iguana iguana, Familia Iguanidae, Orden Squamata), buscando comida entre la hojarasca.
Veamos otros casos que refuerzan la existencia de una biodiversidad importante en este y, por extensión, en muchos jardines, creados por la mano del hombre en áreas urbanas:
Lo mismo ocurre cuando el jardinero riega las plantas con la manguera.
Tengan en cuenta que no solo existen los jardines hogareños o residenciales. El hombre también ha dedicado buena energía a diseñar y construir los jardines botánicos, donde las visitas de especies animales son comunes y apreciadas, destacando que estos no solo tienen un fin recreativo, sino que buscan la preservación de especies de flora, la divulgación científica de los diferentes grupos taxonómicos, la educación y concienciación de los grupos humanos visitantes, así como también, la reintroducción de especies en sus espacios naturales de origen.
No olvidemos que, sí queremos disfrutar de especies como las mariposas, colibríes y otras aves en nuestro jardín, debemos plantar especies vegetales que produzcan flores y frutos, y sirvan de sustento a las especies visitantes, que nos regalan su belleza y la polinización de las flores de nuestras plantas y con ello, perpetúan la vida.
Bibliografía sugerida:
Importancia de la biodiversidad en el jardín y en el huerto.
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Convierte un jardín en un paraíso de biodiversidad.
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Jardines botánicos y biodiversidad.
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Ali Riera
Todas las imágenes fueron tomadas con un equipo celular Xiaomi Redmi9C y son propiedad de @aliriera.