Un saludo cordial a todos los miembros de la prestigiosa comunidad HIVE, especialmente a los creadores de contenido del área de las ciencias biológicas.
En nuestro afán por mantener un contacto muy cercano con la naturaleza, los seres humanos hemos ido domesticando diferentes vegetales y los hemos plantado en nuestros jardines, creando así, espacios de apariencia natural, que nos dan la satisfacción de convivir con especies de flora, que atraen a muchos animales, con las consecuencias favorables y desfavorables para la vida de todos los habitantes del planeta Tierra.
Nuestros jardines contienen hermosas especies de plantas, casi todas ornamentales, y algunas otras de naturaleza medicinal, que por su sentido utilitario nos resuelven problemas de salud y hasta comerciales, además, estos espacios verdes cerca de nuestras residencias nos garantizan momentos de paz mental muy similares a cuando estamos en contacto íntimo con la naturaleza.
Los jardines nos dan tranquilidad y nos acercan a la naturaleza, sin embargo, existen personas que sufren severas tensiones por no estar acostumbradas al aspecto terrible de algunos animales que hacen su hábitat en ese entorno, como es el caso de las conocidas tijeretas (Género Forficula, Familia Forficulidae, Orden Dermaptera), que con sus pinzas y su falsa capacidad de ingresar a nuestro cerebro a través del canal auditivo externo se han ganado una injusta reputación de animales no deseados, que, por el contrario, son fundamentales en la degradación de la materia orgánica presente en los ecosistemas.
En nuestros jardines también podemos conseguir animales muy hermosos como los escarabajos de tierra (Género Pterostichus, Familia Carabidae, Orden Coleoptera), que pasan gran parte de su vida recorriendo las galerías que excavan en el suelo, cuando cumplen su etapa de larvas, y son terribles depredadores tanto de otros insectos dañinos, como de órganos vegetales subterráneos (herbivorismo), que incluyen las raíces y algunos tipos de tallo, causando daños menores en nuestras plantas ornamentales, en forma similar a los que ocurre en los cultivos agrícolas, donde el agricultor se ve obligado a rastrear las tierras, mecanizando el arado para exponer el suelo y los animales que allí viven, que son afectados por la insolación directa o por el pico de muchas aves que los aprovechan como su alimento.
Los escarabajos adultos son menos dañinos, y no pasan de horadar algún tronco o fruto para alimentarse, además de poner sus huevos en el suelo, participando en la depredación de otros insectos que habitan el sustrato junto a ellos.
Es común que entre las flores de nuestros jardines encontremos muchos tipos de depredadores, que allí se esconden, haciendo cripsis con su entorno, para que los polinizadores se les acerquen lo suficiente para atraparlos y devorarlos, tal como lo hacen las arañas cangrejo (Género Misumena, Familia Thomisidae, del Orden Araneae) que se disimulan entre los pétalos, aprovechando su color y forma corporal, de la que se valen para alimentarse de otros insectos, a los cuales cazan de manera despiadada.
Uno de los animales más hermosos que visitan nuestros jardines lo representan los lepidópteros, sobre todo, los de hábitos diurnos, comúnmente llamados mariposas, tales como las de la Familia Nymphalidae, entre las que destacan las especies de los Géneros Anartia y Juno, ambas de una extraordinaria belleza y muy comunes en nuestros jardines.
Todas las especies animales que habitan en nuestros jardines tienen un rol fundamental a nivel ecológico ya que, además de actuar como polinizadores, forman parte de las cadenas de alimento y lo mejor de todo, nos regalan su belleza para disfrute y liberación espiritual de nuestras mentes.
Bibliografía sugerida:
Lepidópteros.
FUENTE
Dermaptera.
FUENTE
FUENTE
FUENTE
Escarabajos de tierra.
FUENTE
Muchas gracias por visitar mi blog.
Ali Riera
Todas las fotografías fueron tomadas con un celular Xiaomi Redmi 9C y son propiedad de @aliriera.