Hoy, mientras caminaba: pensaba...pensaba... ¿Cómo hay que actuar con un desconocido?
Si hay que brindarse abiertamente, o es mejor ser indiferente.
Si te brindas con muchos halagos, es muy probable que se empalaguen...
Si les brindas excesivo cariño, es muy posible que se confundan y divaguen.
Hoy, mientras caminaba... yo cavilaba y me preguntaba: ¿Cómo hay que actuar con personas desconocidas?
Esos desconocidos, que en un instante entran en tu vida; y se aquerencian por tus modales y don de gentes y tú te brindas como lo haces siempre, afable y bonachón.
Amparándolos con sus cuitas sentimentales y poco a poco te involucras, como amigo gentil y dilecto; dándoles consejos y tu cariño sin dobleces...
Y luego esa gente ingrata, muy mal te paguen por lo que les diste y te difamen diciendo mentiras que solo existen, en el limbo de sus vanidades.
Hoy, mientras caminaba me di cuenta que es preferible, para un alma sensible y quijotesca; ser indiferente a los sentimientos que prodiga tu corazón con su bonhomía.
Pues, hay gente mala por naturaleza, y solo actúan irracionalmente, haciendo un culto de la ignominia, siendo desagradecidas, por lo que le prodigaste con tu amistad sincera... Entonces quedas herido, lamiéndote, la amarga hiel de la ingratitud y la deslealtad.
Sin embargo no me desanimo, ya que: en mi vida he tenido y tengo muy buenos amigos y a Dios le doy gracias...que me ha protegido.
Malos y desagradecidos, me han tocado pocos, debo seguir con mis convicciones, siendo honesto, galante y respetuoso, sin permitir que nadie me haga cambiarlas; en honor a todos esos buenos amigos...
Mayormente agraciadas damas, con las que jamás me he propasado, siendo siempre un caballero, ya que desde mis años mozos, he tenido el recato de respetarlas a rajatabla haciendo un culto de mi admiración por ellas...
Que ni se me ocurriría, criticar ni prejuzgarlas; rompiendo códigos de lealtad y respeto...!
Para mí, los verdaderos buenos amigos son como el agua: claros y transparentes, como la lluvia y la tierra: que se complementan, como la luz y la sombra, que siempre van juntos., siendo un compendio, de virtudes aunadas que hacen brillar la amistad: como el artesano, hace brillar los diamantes...