Arde en mi la llama por seducirte cada día y entre mis sabanas hacerte el amor cada vez de maneras diferentes para que entiendas que amo cada aspecto y cada faceta de ti, la pervertida, la tierna, la seductora, la tímida, la incomprendida, la irracional y la juguetona. Todas ellas me llaman, me envuelven y me vuelven loco.
Si tan solo entendieras que no todos los días busco la perversión en tus ojos, en tus manos y en tu cuerpo, no siempre debo tocarte para que te sientas mía, y sin embargo tu cuerpo desnudo admiro en silencio, cuando la silueta de tu cuerpo se dibuja en las líneas de tu ropa de noche.
Eres seductora, más sensual de lo que imaginas, incluso más de lo que te he dicho. Y eres mía, solo mía, hasta siempre y buscaré cada día demostrártelo, y endulzarme con tus aromas y placeres, si así lo necesitas, porque sé que tus inseguridades se asoman y puedes pensar que al no decírtelo, no lo pienso.
Pero si de algo no debes dudar, es que te amo con cada fibra de mi ser, y cada una de ellas buscará complacerte cada día, porque eres maravillosa, inteligente, autentica e incomparable, me defraudo a mí mismo al no decírtelo tanto como quisiera, pero sabes, cada que te veo lo pienso y lo siento.
Eres lo mejor del mundo, la mujer que me enloquece, la única que tiene el poder de darme vida o darme muerte, solo por ti aceptaría las más grandes locuras aún a sabiendas de que no estoy completamente seguro.
Porque si se trata de ti, juntos el imposible se vuelve posible, y las locuras en aventuras, y la incoherencia en vida, la vida que te entrego mujer, la que te ha pertenecido desde que me dijiste que sí, desde el primer beso y la primer caricia, por siempre y hasta siempre.
Desde que me preocupe y ocupe de ti, de tu vida, de tus asuntos y tu pasado, le das sabor a mis placeres, me das todo lo que necesito, perdóname por ser tan estúpido al olvidar decirte cada día, cuan maravillosa eres para mí.