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Solo una mirada tuya y el mundo cambia, puedo ver como corre la luna por entre las ramas del bosque, y como se mueven las sombras bailando al compás de una sinfonía de voces que de algún lado nacen; y camino entre guerreros de victorias alcanzadas, mientras voy tomado de tu mano, se han detenido las guerras y no existen las espadas, porque todo mundo se detiene a disfrutar nuestro amor.
Que ni las más grandes reinas, se sienten reinas al verte cada instante sonreír, y yo no envidio a ningún rey, porque mi reina es mil veces reina cada vez que se duerme entre mi vida; vuelvo a ver al cielo, y todas las estrellas se apagan un instante, es un bello guiño de ojo, y entonces se hace una hermosa lluvia de estrellas que pasan silbando muy cerca.
Soldado indestructible de batallas contra todo lo que evita llegar hasta ti, un guerrero vive solo de esperanzas y esas cada vida las encontraba en tus huellas; y no quise dormir, porque temía que en alguna noche tu ya no estuvieras en mi nuevo despertar, y aprendí a vivir buscando algo que seguía tanto de noche como en mi día.
Pero la única manera que hay de ganar una o mil guerras es peleando cada una, y yo combatí por ti, porque eras sueño y realidad, pasión y ternura, guerra y paz; y porque no quería terminar mi tercera vida como humano sin tenerte entre mis besos, porque nuestras almas se aprendieron a encontrar desde antes de los tiempos...
Pero entonces... despertó también el deseo entre la piel... Y se amaron...nuestros cuerpos y fueron felices nuestras almas.