Besar tus labios me provoca,
Anhelo tocar tu cuerpo,
Tu mirada, un delirio a mí cuerpo provoca,
Me desespera, me deja inquieto.
Aunque me miras con desamor,
Me miras con indiferencia,
Yo por conquistar tu amor,
Seguiré teniendo paciencia.
Tu calor abrazador,
Me hace estremecer,
Oh! Fíjate en este pecador,
Que siempre te ha anhelado tener.
Tu destello es impresionante,
Reflejas la inmensidad,
Inspiras a muchos amantes,
Acompañarte en la soledad.
Hasta los dioses quedaron maravillados,
Que tu hermosura quisieron comparar,
Venus, diosa de los enamorados,
Tu belleza nadie la puede comparar.
Aquí me tienes a mí,
De rodillas ante ti,
Sumergido en este suplicio,
Pues, yo te suplico,
A tu lado me dejes ser feliz.
Te obsequio mis anillos,
Para que adornen tu belleza
Y tú destello con mi brillo,
Se fundan en una nueva naturaleza.
Ay! Cuantos poetas se inspirarán en nuestra historia,
Los bardos la recitaran en sus memorias,
Será un romance acendrado,
De dos celestes enamorados,
Que a la gravedad han retado.
Fundirnos, provocaría una explosión,
De tamaño y dimensión desmedida,
Pero ese sería el producto de nuestra pasión,
Que al universo daría nueva vida.