El día que más enamorada estaba y ciegamente confió en sus promesas, ese día fue cuando más la dañaron, algo en ella se rompió, sus ojos se llenaron de nubes y empezaron a llover...
Ese día empezó a desaparecer, se fue alejando suavemente, su corazón empezó a callar y ese gran sentimiento que tenía lo anestesió para no sufrir más, lentamente fue dejándolo morir en el pecho, sus recuerdos fue dejando atrás y empezó a ponerse en primer lugar, a cuidarse y amar cada una de sus cicatrices...
Esas cicatrices que dan prueba de cuantas batallas ha ganado, todas las veces que la vida la ha intentado romper, que la ha golpeado sin consideración, la ha dejado tirada, herida, pero sin dudar, ella se vuelve a levantar, a curar sus heridas con amor hasta que de nuevo dejan de doler...
Después de tantas decepciones y penas, ella no se ha cerrado al amor, simplemente se ha vuelto más selectiva en sus elecciones, hoy no cualquiera entra en su vida ni merece un lugar en su corazón, solo quien en verdad con hechos le demuestre su sinceridad, podrá tener un lugar especial, ya no hará ofertas, es tan valiosa y se ha aprendido a amar y valorar...
Ese día que más la vida le dolió ha quedado atrás, solo un mal sueño se volvió y de aquellas personas que la dañaron, cada día sus rostros más borrosos se vuelven en su memoria, ya casi desaparecen, ella sanó, su corazón limpió, de las cenizas renació al igual que el ave fénix y con más fuerza volvió, hoy nadie la puede volver a dañar...