La Biología, más que para describirla y recordar lo que aparece en los textos, es para comprenderla, engranarla y analizarla, pues será esto lo que generará la magia y la pertenencia con nuestro planeta. Hoy comparto con ustedes y la comunidad de @stem-espanol un vistazo a los primeros vertebrados que llegan luego del cámbrico ¿Recuerdan la Pikaia? Pues ella, es la antecesora, la especie más apta que ya mostraba vestigios de un notocordo y cuya evolución marcó el inicio de una nueva forma de vida, más adaptada, más fuerte y multidiversa. Acompáñame a ver desde el agua, la vida de estos interesantes animales.
Ya divididas las especies animales en invertebrados y vertebrados, la Biología se aproximó un poco más a la definición de un Pez. Se trata de un animal, que habita en el agua, no controla su propia temperatura (Ectotérmico), ha adaptado su sistema respiratorio al intercambio de gases que ocurre a través de branquias, posee aletas que permiten su desplazamiento y su cuerpo está cubierto de escamas, que lo protegen del mismo ambiente en el que habita.
El origen de los primeros procordados viene del cámbrico, cuando se diversificó una gran cantidad de vida invertebrada. De esta manera, los primeros vertebrados pisciformes van a dar lugar a los Agnatos (sin mandíbulas) y los Gnatostomados (con mandíbulas). Los Agnatos, se nos muestra como el más antiguo de este grupo animal; y se encuentran en él los Ostracodermos, ya extintos y las actuales lampreas y mixines, quienes se muestran como carroñeros o parásitos. A pesar de no poseer vertebras ya muestran un cráneo, lo que les permite entrar dentro de este grupo. Durante el Devónico surgen cuatro grupos de peces, los Placodermos, Cartilaginosos (tiburones, rayas), los Acantoides y peces óseos. Los peces cartilaginosos y óseos los podemos observar en la actualidad, mientras que los Placodermos y Acantoides, ya desaparecieron en el tiempo.
Dentro del grupo de los peces óseos vamos a encontrar la Subclase Actinocterigia (aletas con radios), los Sarcopterigios (aletas lobuladas como los Peces pulmonados y el Celacanto). Cada grupo se adaptó para vivir en una época y hasta ahora, muchos de ellos se han mantenido en el tiempo, por lo que pudiesen mostrarse como los más aptos del medio acuático, contando hasta ahora con más de 2400000 especies y ningún otro animal amenaza su dominio en las aguas.
Para desplazarse en el agua los peces han adaptado un mecanismo de propulsión, y para ello desarrollaron fibras musculares a nivel del tronco y la cola. Podemos hablar básicamente de dos tipos de Fuerza, las de empuje y las laterales: la fuerza de empuje le permite al animal hacer propulsión hacia adelante, venciendo la resistencia del agua, mientras que, las fuerzas laterales mueven la cabeza del pez en consonancia con la cola. A nivel de gasto energético, la natación como medida de desplazamiento, abarata costes, pues no necesitan vencer la fuerza de gravedad.
Seguramente estamos cansados de escuchar que, el pez grande se come al pequeño, pues el ser depredador, lo incorpora en una lucha por no ser comido, y para ello desarrolló muchas fibras musculares específicas, que le permiten desplazarse efectivamente y ser lo suficientemente ágil para escapar de cualquier situación de peligro.
A pesar de ser muy pocos, también encontraremos en el mundo acuático a los peces herbívoros, quienes como consumidores primarios se alimentan de plantas acuáticas, algas y otros vegetales. También existe un grupo “suspensivoro” como el tiburón ballena, que engullen grandes cantidades de seres microscópicos que conforman el llamado Plantonc.
Los peces omnívoros, muestran un menú más amplio de opciones pues se alimentan tanto de plantas como de animales pequeños. No pueden faltar los detritívoros, que absorben restos orgánicos y desechos de otros animales y por último, los parásitos, que viven a expensas de otros peces ya que absorben sus fluidos corporales.
Los vivíparos, mantendrán sus huevos fecundados en su interior, y para ello desarrollan una especie de placenta primitiva que nutre a los pequeños alevines durante la gestación (característico de algunos tiburones).
Los ovovivíparos, mantienen a sus alevines vivos en su cavidad ovárica por cierto tiempo.
A nivel hereditario, podemos observar que han adaptado, según su especie, las mejores estrategias morfológicas y fisiológicas para llevar con eficiencia sus procesos reproductivos, manteniendo una alta aptitud darwiniana (Alto porcentaje de descendencia); sin embargo el éxito reproductivo, que implica cuidado de la cría para conseguir su crecimiento hasta vida adulta y reproductora, es cuestionable.
Los peces crecen rápidamente en zonas templadas, caso contrario a las regiones frías del planeta; muchos inclusive detienen su crecimiento durante el verano. Las escamas detienen su crecimiento durante el verano, lo que forma en el pez una especie de anillos, que determinará su edad. Entre más grande se muestre un pez, mejores serán sus gametos, y será seleccionado con más facilidad a la hora del cortejo.
Como hemos visto en cada una de mis publicaciones la vida emerge del agua; algunas especies lograron salir a la corteza y otros sencillamente se adaptaron para seguir dentro de ella. El hecho de vivir en un medio de temperaturas cambiantes, difíciles de controlar, hizo que estos seres fuesen ectotérmicos e idearan mecanismos fisiológicos para poder perpetuarse. Una gran cantidad de músculos, y aletas serán los responsables de sus movimientos, muy necesarios para realizar sus funciones vitales.
Observamos a lo largo de la publicación que en nuestra época tenemos peces cartilaginosos y peces óseos, pues la mayoría ya está extinto. El mejor ejemplo de un pez cartilaginoso es el tiburón, un espécimen depredador por excelencia, con una dentadura bastante especializada para atacar y alimentarse. Los peces óseos son bastante abundantes, y a pesar de no contar con la mandíbula de un tiburón, han empleado excelentes mecanismos de sobrevivencia que, hoy los hacen una especie en estasis evolutivo. Serían los peces óseos los encargados de dar vida a los primeros tetrápodos, los anfibios, y esto solo pudo lograrse gracias a la evolución de aletas a extremidades.