La manera en la que los humanos establecen relaciones, ha cambiado drásticamente con el paso de los años, y aunque se ha perdido un tanto la sutilidad en el proceso del cortejo, este sigue siendo el preámbulo principal y necesario para el apareamiento entre los humanos, también en los animales.
Créditos al pintor italiano Luigi Pastega.
Parece que el hecho de vivir en una década mucho más permisiva y acelerada, nos ha convertido en unos "expertos del flirteo", puesto que ya no se acostumbra a seguir ningún patrón de cortejo extremamente romántico o detallista para acercarnos a alguien que nos atraiga, así el trabajo de proximidad se ha vuelto mucho más simple y apresurado. Vivimos una generación que va "directo al grano".
Adiós cartas de amor, hola Whatsapp. Adiós rosas y chocolates, hola comida rápida. Adiós serenatas, hola Youtube. Adiós a la verdadera conquista amorosa.
Créditos al pintor italiano Luigi Pastega.
Aunque a escasas personas les gusta seguir el viejo protocolo, de alguna forma, la nueva generación arrasó con todo lo que conlleva vivir un verdadero y romántico idilio.
Ya no hay conquista amorosa en un sentido estricto, lo que vivimos es un intercambio de señales y acciones efímeras. De hecho, en la actualidad, la mayoría de las relaciones a veces ni siquiera conocen la clase de lazo que los mantiene unidos.
Indagando en los papeles personales de mi padre, me encontré muchas carta de amor que el le escribía a su mayor amor de aquella época, extrañamente tiene muchos recuerdos guardados en un cajón. Me tomé el atrevimiento con su permiso, de escanear una de esas cartas para enseñárselos por medio de este post.
Esa poética carta fue escrita en el año 1979, la verdad tiene cuatro páginas pero la he recortado por privacidad. Está de más decir que mi padre era un verdadero romántico empedernido.
Y aunque ya no se hagan cosas tan cliché a la hora de pretender, expresar tus sentimientos es algo que verdadera jamás pasará de moda. Definir claramente nuestras vinculaciones es necesario, para despojarnos de las indecisiones y ansiedad que nos puedan sofocar. Un "me llamas la atención" o un "oye, me gustas" jamás va a reflejar un verdadero sentimiento.
"Vivimos en la cultura del mínimo esfuerzo y de la apariencia. ¡Que grandes egoístas!
Perder el temor al rechazo o a la falta de reciprocidad es el primer paso que debemos dar antes de comenzar alguna relación. El miedo es quien coloca las trabas en el transcurso de nuestra liberación sentimental. Debe haber una entrega total sin perder la esencia, sin dejar a un lado los detalles que siempre cuentan. Hay que preocuparse por vivir más momentos reales, que queden guardados en la memoria de nuestro cerebro, no en la memoria del celular.
Hay magia en el amor, como lo saben los poetas. Pero nuestros instintos sexuales son tangibles, no tan confusos como los sentimientos, y mientras mejor sean comprendidas éstas áreas del comportamiento humano, tendremos mayor dominio sobre las mismas.
Espero hayan disfrutado de éste post, saludos.