"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios." Juan 1.1
Desde el principio de los tiempos la palabra trae consigo un poder inmensurable, que ha determinado y creado el rumbo de la humanidad. Un gran ejemplo esta en la biblia, Dios hizo la creación a través de palabras.
Una palabra, en si misma, tiene el poder de crear y el poder de destruir. Las palabras que usamos cada día pueden direccionar nuestras vidas.
Cuando comenzamos a vivir, aun estando dentro del vientre de nuestra madre, comenzamos a aprender en cierto modo, podemos reconocer la voz de nuestra madre, padre o alguna persona cercana. Desde entonces sienten la energía de cada una de las cosas que escuchan, es como plantar una semilla en ellos, lo que implica que lo que se les diga es de suma importancia.
Cuando nace un niño y dice su primera palabra, es un momento de suma emoción. Como madre de un niño dentro del espectro autista, les digo que valoro cada palabra que escucho de el. Como padres podemos marcar la vida de nuestros hijos con los decretos que salen de nuestros labios.
Una palabra puede abrir puertas y cerrar corazones
Fuente
Pocas veces estamos conscientes de lo que decimos, a veces somos impulsivos y nos dejamos llevar por los sentimientos, olvidamos del efecto que esto puede tener en la persona que escucha.
A veces nos dejamos llevar por apariencias y etiquetamos al prójimo.
Una palabra de aliento en el momento preciso puede hacer mucho por alguien, por otro lado palabras llenas de ira pueden herir profundamente.
La palabra tiene un gran poder, puede ser la fuente de amor, belleza, creación, positivismo, pero como todo lo que existe en el mundo también tiene su lado negativo que puede volverla un arma de destrucción y opresión.
Usar las palabras de manera correcta es tu decisión, así como el nivel en que te afectara lo que escuches sobre ti.
Cada una de las cosas que salen por nuestras bocas primero tienen origen en el pensamiento, lo que dices es el reflejo de lo que tienes en tu mente y en tu corazón. Antes de hablar piensa en el efecto que tendrá lo que expreses.
Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Mateo 12:34
Gracias por leerme!