Conté los días cuando te fuiste y te llevaste tu amor.
Y me sentí tan sola sin ti, parece que una parte de mí murió cuando decidiste marcharte.
Podía haber hecho todo lo que quería pero prefería quedarme en casa pues te veía en todo lo que elegía.
Parecía que la soledad me abrazaba y que era mi única compañía.
Y nada podía parar las cuantas lágrimas que derramaba por ti.
Y así pasaron las horas, recordando todos nuestros momentos.
Anhelaba estar contigo aunque fuese difícil sobrellevarte.
Me aferré fuerte a mis sentimientos y todas las noches imaginaba que te tenía a mi lado.
Te quería tanto que aposté mi presente y futuro por ti.
Pero entendí que debía continuar.
Y traté de borrarte de mi mente y empezar de nuevo
Pero aún hoy en día puedo asegurarte que si volvieras a mi, cariño, te aceptaría sin dudarlo...