Les presento a Haziel, mi sobrino y el primero. Apenas tiene días de nacido. Es adorablemente tranquilo y come un montón. No espere encariñarme tanto con él, ni menos que sus llantos en la madrugada no me molesten en lo absoluto, que pensé que lo haría.
Se parece en la nariz a mi hermana. Es muy chistoso porque, como aún está aprendiendo a alimentarse de pecho, se desespera y hace gestos como de niño salvaje, por lo que resulta una odisea tratar de amamantarlo, aunque cuando por fin lo logra lastima a mi hermana, lo cual resulta chistoso también. No por el hecho de que la lastime un poco, si no que ambos hacen el mismo gesto facial. Se nota que son madre e hijo.