Hola hivers de Hive México, es un placer estar por aquí con ustedes, simplemente los hispanos tenemos mucho en común en cuanto al sincretismo y lo místico y como me gusta todo acerca de nuestras culturas e investigando sobre el tema, quise compartir algo que me pareció interesante, sin entrar a profundizar en el aspecto religioso.
El Dios más antiguo del mundo era Huehuetéotl, era un viejo cargado de años que soporta sobre su cabeza un enorme brasero en la cultura teotihuacana. Su culto fue uno de los más antiguos de Mesoamérica, como los testifican los efigies encontrados en sitios tan antiguos como Cuicuilco y Monte Albán.
Se representa como un anciano arrugado y desdentado, muchas veces el brasero solo es venerado como el mismo Dios, alrededor de México se encuentran muchas figuras que lo representan. Se dice que es considerado como uno de los principales fundadores del mundo, unido al concepto de inicio. Lo llaman el Dios del fuego y la regeneración del mundo.
Según la leyenda cada 52 años cuando termina el siglo azteca, se celebraban rituales en su honor para evitar que los dioses abandonaran a los mortales. Se realizaban sacrificios humanos. Una de las ceremonias más llamativa e importante del Fuego Nuevo era en el cual se encendía fuego sobre el pecho del sacrificado.
Huehuetéotl tenía una contrapartida femenina, llamada Xiutecihuatl(Señora del año) y ambos eran personificaciones de los padres de los dioses y de la humanidad, por lo que es un Dios dual, el femenino representaba la matriz universal y el masculino el padre del tiempo.
Como Dios del fuego sagrado en el plano social se le daba gran importancia en este aspecto, ya que de ahí se origina la especie y tal como el Dios viejo es lo único que perdura en el tiempo, pues era la energía que genera la vida, así lo expresan los especialistas, "
es el fuego interior, sagrado y cósmico"que brinda placer y continuidad.3
Esto demuestra la sapiencia adjudicada a este Dios en lo que dimensiones superiores de la naturaleza y del comportamiento del hombre se refiere en particular lo relacionado con el aspecto sexual.
Lo anterior está sustentado en el señalamiento certero de que por la llama del fuego sexual se llega a este mundo y de él partimos cuando ese fuego se extingue.
Lo que nos deja claro que el fuego sexual se desarrolla, revoluciona y asciende dentro del aura del espíritu de cada quien y que mientras más fortalecido esté ese espíritu, mejor será la energía que promueva y el placer deseado.