Hay lugares que al visitarlos sientes una energía que te resulta familiar. Como si lo conocieras de toda la vida, así fue lo que experimente al visitar la casa de Tony, un querido amigo, con un don humano inmenso y un gran artista de corazón, cuya sensibilidad de su alma la vez plasmada en cada rincón de su casa.
Visitarla por primera fue toda un experiencia sensorial, llena colores, texturas y piezas de arte a cada paso, tanto así que me prometí en una próxima visita llevar mi cámara y plasmar todo ese sentir.
Se respira una tranquilidad y calma que te lleva a pensar que estás en un mundo paralelo, cuenta con una ventilación ideal, que la hace sentir fresca siempre, también está dotada de una iluminación especial, que la hace muy fotogénica.
Estas fotografías que acá les muestro son el resultado de esa visita que me debía y me encanta mostrarle a otras personas como este artista personalizó cada parte de su hogar, dejando su huella.
Espero algún día poder visitarle nuevamente...
Todas las fotografías son de mi autoría, tomadas con Canon rebel T3.