He tenido la fortuna de conocer personas especializadas en estudiar todo lo relacionado a la cultura del café, y es sinceramente todo un arte. Cada fase del proceso de cultivo, colecta y procesamiento del café es vital para su calidad posteriormente, es por ello que vemos en las últimas décadas como este conocimiento ha crecido y fomentado alrededor del mundo.
Actualmente me encuentro viviendo en Colombia, reconocida mundialmente por la calidad de su café, entre otras cosas. He probado las marcas más reconocidas de café como Juan Valdéz, Oma y Tostao, estas funcionan como franquicia a nivel nacional y algunas a nivel internacional. Pero a menor escala existen una gran cantidad de familias enteras dedicadas desde hace varias generaciones al cultivo del café. En el departamente donde vivo, Boyacá, se consigue un excelente café de especialidad, de primera calidad. Y muchos locales pequeños se dedicaban a promover la cultura del café, sólo que con la llegada de la pandemia se han visto en la necesidad de ofrecer sus productos a domicilio.
Una de las cosas que más me ha impresionado sobre el tema del café acá en Colombia, es que el colombiano carece de conocimiento al respecto de este tema del café, a pesar de todos los esfuerzos que hacen las marcas que lo producen, todavía queda mucho por aprender sobre esta fascinante bebida.
Para mí las reuniones creativas con café son de mis cosas favoritas, al iniciar mi día tengo como una especie de meditación con mi primera taza de café, sin duda alguna es una bebida estimulante y muy agradable en sabor y aroma.
Y tú eres del team café al igual que yo? Te leo en los comentarios…
Espero hayas disfrutado de esta experiencia del café con este recorrido por estas fotos.
Todas las fotografías son de mi autoría,
realizadas con Canon Rebel T3