Una bella amiga, ecologista me invitó a fotografiar una actividad sobre conservación de los parques, en dicha actividad se iban a plantar árboles, los asistentes llevarían de regalo semillas para plantar a sus hogares y varias dinámicas al aire libre.
Una de las dinámicas que ella implementa en cada actividad de este tipo es el abrazo a un árbol, recuerdo haberle preguntado por qué hacia esto del abrazo del árbol? Ella me comentó: que para poder cuidar nuestro entorno debemos familiarizarnos con el, una de manera de hacerlo es identificar todo lo que nos rodea como lo que son, seres vivientes pero en otra manifestación diferente a la humana, ella me decía: los árboles son seres hermosos, sabios, ancestrales que si lo permitimos nos regalan mucho de lo que son en un abrazo.
Yo me puse a realizar todo el recorrido de la actividad, y empecé a fotografiar, y fuer hermoso vivir la experiencia de ver a esas personas abrazando a su árbol, una de las instrucciones era ver todos los diferentes árboles e ir tras el que nos llamara la atención por su forma, sus frutos o si tan solo sentíamos algún tipo de conexión con alguno.
Mi turno llegó una vez que ya habí fotografiado esa parte, por supuesto no está registrado porque me dediqué a sentir, a vivir más no a fotografiarlo, respeté ese primero encuentro con mi amigo árbol, fue una sensación tan especial, un abrazo que te relaja, que brinda mucha calma, sentía como mi corazón latía pero de manera calmada, mis brazos rodearon todo el árbol y no quería soltarlo, hasta que escuchaba que empezaron nuevamente a llamar al grupo para que empezaran a comentar que sentían luego del abrazo al árbol.
Quise compartir este anécdota para que la practiquen si tienen la oportunidad de estar al aire libre, más en estos tiempos donde hemos pasado tanto tiempo encerrados en casa, es liberador, reconfortante y nos llena de energía natural.
Espero puedan hacerlo, y si ya han vivido esta experiencia y deseas compartir algo de ello te leo en los comentarios.
Todas las fotografías son de mi autoría,
realizadas con Canon Rebel T3