Muérdete el ombligo
no busques el punto de equilibrio
ni mantras ni acundalinis
ni reencarnaciones.
Sacúdete el pasado
desespera este presente
con la fibrilación de mi deseo
asúmete carne dócil
expectante a la sospecha
de mi debilidad
Muérdete el ombligo
no busques el punto de equilibrio
ni mantras ni acundalinis
ni reencarnaciones.
Sacúdete el pasado
desespera este presente
con la fibrilación de mi deseo
asúmete carne dócil
expectante a la sospecha
de mi debilidad