Lucero del alba,
camino del alma.
manantial de amor para soñar,
el cielo, la vida,
de mujeres y hombres
de vivencia ejemplar.
El cantar de los pájaros,
el frío que despierta.
el hombre que se levanta,
cuando el deber llama a la puerta.
Un derroche de sentimiento
que al egoísmo mata.
Como cuando una mano se eleva,
para estrechar la tuya.
Como cuando dos brazos se abren,
Para hermanarse con ternura.
Así como la flor
siempre luminosa,
abre sus pétalos con amor
mostrando la hermosura,
que hay en su interior.
Tesoro de páramos andinos
Frailejón de suave aroma.