Hola mundo steemit, después de dar en mi primer post una breve presentación, quiero continuar con mostrar que guía mi vida: Nada mas y nada menos que LA ORACIÓN. Crecí en un hogar que desde niña se decía dele gracias a Dios, y siempre como si fuera una maquina de repetición lo hacia, desconociendo el porque, allí en mi hogar de infancia con mis padres se mostraban la acción pero no el fundamento.
Aún en casa de mis padres se reza el rosario a la virgen todos los días. Hoy entiendo todas mis incógnitas de ese porque. Para mi fortuna, hoy trabajo en una Institución llamada "Colegio Altamira", donde la doctrina cristiana católica prevalece ante todo, y la formación y fortaleza espiritual crece segundo a segundo.
Con esto deseo compartir con esta comunidad, apoyándome en la valiosa enseñanza religiosa y con pequeños estratos de San Josemaría Escrivá de Balaguer el fundamento de la oración, una de las cosas más importantes que he aprendido, lo leí y no le he olvidado nunca es que la acción nada vale sin ella.
"La oración es el comienzo de una edificación espiritual", así lo dice San Josemaría en su libro "CAMINO" (Ediciones Vértice, Caracas 2008, pp. 407). Asimismo cita en su libro "pedid, señor enséñanos a orar!- Y el Señor respondió: cuando os pongáis a orar, habéis de decir: Padre nuestro que estas en los cielos...". Ten en cuenta esta maravillosa cita.
Si aún te pasa lo mismo que me ocurría en mi infancia, te daré algunas recomendaciones que me han ayudado mucho al momento de orar:
- Al orar se hace despacio, porque el hablar de prisa es ruido ante los oídos de Dios.
- Tu oración debes ser litúrgica, considera estratos de la biblia o de las oraciones del misal.
- Ponte en la presencia de Dios con un corazón sincero y humilde.
- Orar es hablar con Dios, de qué? De él, de ti, de alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, ambiciones nobles, preocupaciones diarias, flaquezas, gracias, amor, desagravio y, por supuesto, agradécele siempre.
- No digas a Jesús que quieres consuelo en la oración, pide siempre perseverancia.
- Cuando vayas a orar, que sea éste un firme propósito. Ni más tiempo por consolación ni menos por aridez.
La oración siempre es procrear. No dejes tu lección espiritual, la pureza la da Dios cuando se pide con humildad. No te esfuerces, ni te preocupes, es la hora del corazón.
Atrévete a iniciar UNA MARAVILLOSA EXPERIENCIA, HABLAR CON DIOS.