Hay momento en nuestras vidas en la que nos quedamos atascados y cuestionamos nuestras habilidades. Surgen preguntas como estas: ¿para qué sirvo? ¿De qué me sirvió estudiar esto, si hoy no me sirve para nada? El menosprecio de nuestras habilidades se hace presente y con ella una auténtica falta de fe hacia nosotros mismos. De pronto, no sé si el destino, la divinidad o universo, nos pone frente a situaciones que nos permiten empezar a ver que somos capaces de hacer cosas jamás pensadas por nosotros. Esto nos llena de esperanzas y comenzamos una nueva etapa en nuestras vidas.
Este nuevo transitar nos lleva a aprender y disfrutar de nuevas cosas y, poco a poco, descubrimos en nosotros otras habilidades que teníamos escondidas y desaparecen las inseguridades, temores y cambiamos la percepción de nosotros. Una sensación de euforia nos invade, se apodera de nosotros y nos impulsa a cambiar nuestra realidad. Estamos frente a un redescubrimiento interno y eso nos hace recuperar nuestra esperanza.
Sin embargo, no todos se permiten la oportunidad de explorar en otras formas de hacer las cosas, en abrirse a nuevos caminos y a otras formas de vida, quizás el miedo no les permita avanzar, tal vez el orgullo, los haga renegar de sí mismos, o simplemente, sentirse sólo, no les permita actuar.
Mi experiencia me demuestra que todos tenemos la fortaleza y capacidad para superar cualquier situación y que en el fondo de nosotros tenemos las herramientas para hacerlo. No sabía que tenía la fuerza para correr 18km. No fue fácil y muchas veces intenté desistir, pero no lo hice y pude correr 18km y con eso bajar de peso, que siempre ha sido una lucha constante en mi vida.
Actualmente, me encuentro experimentando otra faceta en mi vida como moderadora de programas dentro de la plataforma y lo estoy disfrutando un mundo. Cuento con el apoyo de un amigo que me regaló la vida y steemit, @yonnathang, mi cómplice en esta aventura, además de otras tantas personas que me acompañan cada semana en los programas. Nunca me imaginé haciendo ésto y aquí estoy, disfrutando.
También, junto a una compañera, me encuentro explorando dentro del mundo del freelancer y voy, poco a poco, ganándome un puesto, trabajando arduamente para que lleguen tareas. De un tiempo para acá, me llaman emprendedora y no sé si lo soy, pero lo que sí sé, es que soy capaz de hacerle frente a cualquier situación, porque creo y tengo fe en mí y, precisamente, ahí está la clave para salir adelante.
Por eso hoy te digo que no te maltrates renegando de ti, de tus fortalezas, de tus dones. Está bien sentirse perdido en este caos que es el mundo, lo que no está bien es quedarte allí. Busca dentro de ti tus talentos, explóralos, desarróllalos, aprende cosas nuevas. Intenta, ensaya... y si no sirve a la primera, replantea tu estrategia, reflexiona sobre ellas y vuelve a empezar y siempre, siempre Cree en ti
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