Nunca lo planeó, no pensaba comprar ni comer un chocolate aquel día (obviamente ella tampoco), lo tenía en su mano y la veía a ella, sabía que venían esos besos que al consumarse los extraía de este mundo, pero esta vez existía un tercero, un invitado, un chocolate que llegó a sus manos quizás siendo invitado por sus ardientes feromonas de forma inconsciente.
Preguntaba ella entonces "¿Nos vamos a besar o a comer chocolate?", las miradas se cruzaban con picardía, era demasiado obvio lo que iba a pasar, no serían solo besos, sería algo más...
Encontraron la combinación perfecta sin siquiera planearlo, el chocolate se derretía en sus bocas en el acto, hasta que de un momento a otro, ya no había chocolate, ella se despedía diciendo con sentimiento: "Qué besos tan ricos", él respondía: "Jamás en mi vida me había dado unos besos tan ricos".
Fuente del separador
Posted from my blog with SteemPress : https://y1duque.cloudaccess.host/%f0%9f%92%8b%f0%9f%8d%ab-besos-de-chocolate-relato-%f0%9f%8d%ab%f0%9f%92%8b/