Sigo con platos para chuparse los dedos, esas recetas que hacen que te den ganas de meterte en la cocina y ponerte a probar e inventar para ver qué sabores eres capaz de conseguir.
Un poké de salmón, una hamburguesa de queso de cabra o un sándwich con un espectacular queso burrata que se derrite y cae bañando todo el plato... cualquier excusa es buena para meterse en la cocina y ponerse a crear.