Selva en la ciudad... árboles que dejan caer sus raíces desde la parte alta de sus ramas, a modo de liana para que los humanos que han ocupado su espacio vayan de árbol en árbol y que hagan un proceso de involución que a lo mejor nos pondría en nuestro sitio con respecto a la naturaleza... en un segundo plano del que nunca debimos salir.
Una selva en la ciudad que nos vuelve a mostrar lo bonita que es la naturaleza, lo sorprendente y lo pequeñitos que somos y el poco esfuerzo que hacemos en tratar de devolver todo eso que hemos ido quitando durante tantos años.
Una selva en la ciudad.