Hay sitios que te incitan a entrar... incluso sin tener la intención ni la idea previa de hacerlo, simplemente por el aspecto y el encanto que tienen. Un ejemplo claro es este pequeño teatro que nos encontramos en la ‘Vía Rovello’ en Milán, el ‘Piccolo Teatro’, con una entrada súper bonita estilo antiguo, que muestra la verdadera edad del mismo, inaugurado en 1947. Simplemente precioso.
Ha sido una de las cosas que más me sorprendieron de la ciudad de la región de Lombardía, la cantidad de rincones mágicos que puedes encontrar paseando por sus calles. Evidentemente a parte de la espectacularidad y belleza de la catedral, el impresionante ‘Duomo di Milano’, que no deja indiferente a nadie, incluso sabiendo que se trata del monumento más conocido de Milán y habiéndola visto en guías de viajes o webs que nos muestran los típicos ‘Top 10’ que hay que visitar en esta ciudad italiana.