El verano no suele ser una estación en la que se suela elegir el vino como bebida en terrazas o cuando sales a tomar algo. Se suele tirar más por las bebidas frías que ayuden a soportar el calor de estos meses que, en España, pueden ser bastante calurosos.
Yo suelo ser de tinto, me da un poco igual el tipo de comida a la que acompañe, sea carne o pescado. Pero en las últimas cenas que hemos tenido en casa con amigos me he empezado a aficionar al vino blanco que, en este caso, sí que se sirve bien frío.
España es un país con grandísimos vinos, para muchos, los mejores, por encima de Francia e Italia. En blancos sobresalen los Albariños y los Verdejos, que entran súper bien y calidad precio están genial.
Pero yo tengo un preferido, el Gewüztraminer blanco de Viñas del
Vero, con denominación de origen Somontano. Un pedazo de vino que se bebe solo y que a pocos deja indiferente, aunque para ser un vino blanco es un poco caro. De cualquier modo, para una comida o cena especial, el vino perfecto.