Me encantan las fusiones de cocinas en la comida, mezclar sabores potentes típicos de gastronomías de diferentes países que, al juntarse, hacen que en la boca haya una explosión de sabores que te lleve a un placer infinito.
Aquí hay que ejemplo perfecto, un ceviche peruano de pescado blanco salvaje, bañado en leche de tigre de ají amarillo a base de lima y mezclado con una comida típica del mediterráneo como es el chicharrón de calamar o calamares fritos.
La potencia de esa leche de tigre, con los toques del cilantro, el pescado algo marinado y todos esos complementos que completan el plato, hacen que este sea uno de mis platos favoritos.