16 de diciembre, dos semanas para acabar el año... la cosa pinta mal. Empiezan a aumentar los contagios de coronavirus, esos contagios que salen justo después del último puente que tuvimos hace una semana y que todo el mundo, incluidas las autoridades sanitarias, sabía que ocurriría.
En España somos carne de cañón, no podemos tener días de fiesta, la irresponsabilidad queda totalmente expuesta por la necesidad de salir a la calle y de disfrutar de esos días de descanso... aun sabiendo que ‘pan para hoy, hambre para mañana’...
No aprendemos, nunca lo haremos. Así que me toca seguir viajando desde el sofá... esta vez a Ronda, uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Málaga, esa Málaga que cada vez veo más lejos y que me temo que no podré visitar estas navidades...