Intención, Perseverancia y Renovación:
3 categorías para estimular la vida
El guepardo es el animal más veloz en la tierra. Le siguen el avestruz y la gacela. Y los tres están por encima del caballo que ocupa el cuarto lugar. Cualquier persona, siendo veloz, no llegaría ni siquiera de quinto; somos tan tortugas que nuestros logros reales no dependen tanto de nuestros talentos, sino de la capacidad de seguir adelante a pesar de los fracasos.
De modo que todo lo que tenemos que hacer es encontrar algo que nos guste y perseverar en ello y para eso podemos prestar atención a tres categorías: INTENCIÓN, PERSEVARANCIA y RENOVACIÓN.
INTENCIÓN: La intención es la semilla de toda acción; sino tenemos la intención de iniciar, avanzar y culminar una labor, simplemente no la haremos. La intención lo es todo.
PERSEVERANCIA: Dice el refrán popular que el que persevera venza y hasta para vencer la tristeza, el fastidio y la rutina hay que tener perseverancia.
RENOVACIÓN: Por qué la vida a veces se nos vuelve una tediosa rutina, porque no sabemos renovar los momentos, las alegrías; renovar no significa llenar el clóset con ropa nueva (aunque a las mujeres eso nos encante) se trata de renovar las ideas, darles la vuelta para que nos digan otra cosa, nos digan más; sin una buena idea no pueden haber buenos proyectos.
Luego esta especie de fórmula, a la que llamaremos IPR hay que aplicarle constantemente la INTENCIÓN, la PERSEVERANCIA y la RENOVACIÓN; a ver si así le damos un vuelco estimulante a nuestra vida.