«Los impulsos del sentimiento debe guiarlos la razón».
«The impulses of feeling must be guided by reason».
Las hojas caen
de nuevo,
sobre esas lápidas,
sobre esas flores,
sobre esas personas,
que aún invocan el nombre
de algún ser que dejó un vacío
sobre la tierra en donde sufrimos,
y compartió travesías inconclusas,
con ellos mismos.
Había sangre consumida,
que se disolvió un instante
sobre nosotros.
Y gritaron el nombre
de cientos de golondrinas
que se lamentaban y rodeaban
nuestro lugar de culto.
Allí; en ese melancólico sitio,
reconocí una imagen; tan perdida,
que quedé vacío y sin palabras,
sin rastro de emoción.
Cuando venías, ya mucho te querían.
Cuando te fuiste, ya muchos te extrañaron.
Alguien como yo
que nunca te ha tratado
con un sentimiento extraño;
Un vacío sin conocer.
En este mundo gris
con todo y sus imperfecciones,
aún queda el consuelo
de haber sido al menos conocidos.