Una nota sentimental

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8y

Hace 11 años conocí este lugar.

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Era una niña que sentía un dolor que no comprendía, que no le encontraba sentido a lo que sucedía. Cada segundo antes de llegar ahí quedó marcado en los espacios de mi casa, pero sobre todo en los de mi mente.

Hace 4 años volví con la intensidad que solo posee un mar revuelto. Me recordó aquella vez, hace tanto tiempo, a una niña con el corazón roto. Esa vez entendí que lo verdaderamente inexplicable es el desamor y el sentimiento de necesitar y tener que encontrar bajo tierra. Aprendí a justificar: Todo pasa para bien, sería peor sí...; en definitiva me convencí que era mejor buscar el lado positivo y de esa manera, ellos estarían conmigo. Dolió cada segundo que lo repetía mientras sostenía una sonrisa, pero de verdad lo creía.

A cada marchitar de hojas volvía a ese lugar que nos reencontraba. Siempre iba acompañada. No solo de personas, sino de experiencias nuevas y recuerdos viejos. Siempre con la misma pregunta: ¿Qué hubiera pasado si no...?

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Por los cambios que encontré me di cuenta de que esa pequeña niña aún está presente en mí, y que corre de todo aquello que no controla o que pueda influir en sus sentimientos. Corrí mil veces de lo que representaba pisar esa tierra, pero había vuelto. Las flores ya habían muerto y el césped crecido. Mientras tanto, yo ando un poco olvidando y otro poco recordando.

Aquí en el mismo lugar que comienza y termina el dolor veo con añoranzas un recuerdo borroso de sus rostros. Aquellos sonidos y voces que mi cerebro simulaba los días siguientes que los perdí se fueron junto con toda la posibilidad de recordarlos tomando mi mano.

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Aun así siempre estuve en primera fila para verlos, sentirlos y quererlos. Por eso hoy desde ese mismo lugar de hace 11 años solo puedo que los verdaderos tatuajes no se ven, sino se sienten. Y por supuesto, que un sentimiento si puede durar toda la vida.

Con pesar una vez más me voy, el regreso será fortuito, sin ser tan débil y con más alegría.

Siempre con ustedes, abuelos.

Una nota sentimental | Ecency