Cuando uno piensa en lo que tiene el otro, lo que logra el otro: su casa, su esposa, su carro y no hace más que envidiarlo todo, lo que hace es enviarle al universo señales contrariadas. Está bien quererse superar, lograr cosas buenas, cumplir tus metas pero nunca, nunca desees ser como la otra persona. Tener cosas no es sinónimo de superación, es un reto o un escalón en tu vida, y debemos alegrarnos del logro del prójimo en vez de envidiarlo, necesitamos más personas que compartan la alegría que hay en que una persona que haya superado obstáculos en su vida, más que obstruyéndosela.
Es prácticamente imposible conocer a una persona en su totalidad, a veces ni conocemos bien a nuestra propia familia, pues todo dependerá de la cantidad de tiempo que compartes con ella. Y, conocer a alguien más no te hace mejor o peor, hacer lo mismo que haga otra persona tampoco te hace más honesto o más original; por ende desear ser como alguien puede implicar cosas que ni siquiera sabías, implicaría momentos o acciones de la vida que esa persona deberá pasar para ser la persona que debe ser o para la que está destinada a ser en su vida.
Lo mejor que podemos hacer es seguir nuestro ritmo, nuestra vida, nuestra forma de ser, cumplir nuestras propias metas bajo nuestros propios medios. Ser útiles al prójimo, ayudarlo y ser mejor en cada cosa que hagamos.
¡Felices fiestas!
P.D.: Sigo a todos los que me sigan :D