Limpiando nuestro interior suena un poco extraño, al contrario de lo que es limpiar la casa, asearnos, entre otras cosas que necesitan ser limpiadas; pues la verdad es que muchas veces necesitamos limpiarnos a nosotros mismos, al alma, al espíritu, para que salga toda esa pesadez y negativismo que nos descontrola y nos da ansiedad.
¿Como podemos lograr esto?
Con un cambio de nuestra vida interior, aumentando nuestra relación con Dios. Empecemos con nuestras preocupaciones, aquellas que nos quitan el sueño, el apetito y hasta las ganas de levantarnos; el preocuparnos, nos pone viejos, nos quita vida y hasta hace que nos estorbe todo lo que está a nuestro alrededor.
Botemos muy lejos sin ver dónde cae todas esas inhibiciones, que no nos dejan crecer ni desenvolvernos. Es hora de un nuevo crecimiento; un crecimiento que reemplace mis viejos planes y sueños, que me deshagan de mis dudas. Quememos ese libro que sin querer hemos creado de nuestro propio pasado, es muy pesado lo llenamos de muchas lagrimas, quejas y hasta lo hicimos tan largo y sin esperanzas que ni nos daba tiempo de leerlo. Reemplacemos ese libro que sin querer editamos, con la Palabra de Dios, que es viva y eficaz y nos ayudara a enmendar nuestro comino.
Hebreos 4: 12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
Tiremos aquella filosofía que hemos mantenido por mucho tiempo y sigamos la filosofía de Jesús, obedecer la Palabra de Dios….
Saquemos de nuestra mente el podría, haría y debería.Si hubieran visto hasta ahora, fíjate! Sacando, tirando, botando y limpiando tan solo estas pocas cosas….el polvero que hay en nuestras vidas…. A veces, simples palabras, simples términos como: preocupaciones, inhibiciones, quejas, tristezas, generan tanto polvo que no nos deja ver más allá y nos acostumbramos a vivir sucios.
Lo mas grandioso de esta limpieza, es que no la hacemos sola, nos ayuda un gran amigo que pensamos que lo habíamos perdido desde hace mucho tiempo, un viejo amigo, que llamamos Jesús (Yeshua). Si, realmente el nos ayudó con esa limpieza y agregó algunas cosas, tales como: oración, esperanza y fe.
Tomemos de todo esto algo que consideremos especial y coloquémoslo en la puerta principal. Yo encontré algo llamado Paz….
Salmo 1:1-2 "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche".
Dios nos ayude a limpiar nuestras vidas de tantas cosas agobiantes en un mundo actualmente sumergido en toda clase de maldad.
Bendiciones a todos