[ENG/ESP] A karst and archaeological treasure of Cuba / Un tesoro cársico y arqueológico de Cuba
Geographic location
The cave is situated in the municipality of Gibara, in the northern part of Holguín province, specifically within the "Polja del Cementerio" (Cemetery Polje)—a large-scale karst depression. The Polja del Cementerio measures approximately 1,250 meters from east to west and 500 meters from north to south. It houses a system of 29 caves with a total combined length of over 11 kilometers, making it one of the largest speleological systems in Cuba.
Geological and geographic characteristics
Cueva de los Panaderos is a karst cavity featuring more than two kilometers of explored passages, distributed across up to four distinct levels; it is the most extensive cave within the Polja del Cementerio. Its internal topography is predominantly horizontal, though it includes vertical drops of up to 32 meters, reaching sea level and terminating in underground rivers with crystal-clear water.
The main entrance is located at the bottom of a large sinkhole, from which a gently sloping passage leads to spacious chambers containing secondary formations such as stalactites, stalagmites, and columns.
Rock types
The rocks that make up the cave belong to the Gibara Formation, which consists of massive, compact, medium- to coarse-grained, fossiliferous limestones. These range in color from yellowish-gray to white or grayish-white and date from the Early to Middle Cretaceous period. These lithologies make the area of great geological interest, with the "Cueva de los Panaderos" (Cave of the Bakers) serving as a representative example of karstification in carbonate rocks.
Vegetation and soils
The vegetation in the vicinity of the cave grows on skeletal red rendzina soils, varying as one moves from the coast toward the interior. A coastal xeromorphic scrub predominates, transitioning into a shrubland composed of various species, and eventually into a semi-deciduous forest in the higher parts of the plain. In these elevated areas, it is still possible to observe native flora such as the ceiba (kapok tree, Ceiba pentandra), jobo (Spondias mombin), baría (Gerascanthus gerascanthoides), and almácigo (gumbo-limbo, Bursera simaruba). Regarding the soils, reddish-brown fersiallitic soils prevail in the municipality of Gibara; however, in the karst environment, skeletal red rendzina soils with rocky outcrops are dominant.
Geological and Scientific Importance
The Cueva de los Panaderos (Cave of the Bakers) holds significant geological and scientific value. It is estimated to be around 90 million years old, having formed during the Early Cretaceous period of the Mesozoic Era. The cavern serves as a key site for speleology and the study of rock art in the region. It is home to several endemic species—such as a type of pseudoscorpion and a cave cricket (recently cataloged in Cuba)—as well as various species of bats.
The underground rivers harbor aquatic species adapted to life in a subterranean lake environment. In the "Polja del Cementerio" (Cemetery Polje), researchers have identified blind, light-avoiding (lucifugous) fish—unique to this area—which shun light and feed on shrimp and other crustaceans. This singular biodiversity makes the cave a natural laboratory for biological and ecological research.
Rock art and other points of interest
From an archaeological perspective, the cave is particularly significant due to the indigenous rock art found on its walls. In September 2012, approximately 20 pictographic motifs were documented—including straight lines, handprints, angles, intersecting lines, and anthropomorphic figures—created by applying clay directly with the fingers or by pressing it onto the surface.
These features represent a newly discovered site with rock art in the province of Holguín and provide valuable information about the pre-Columbian communities that once inhabited the region. The cave, along with the "La Polja de Cementerio" cavern system, is part of the Dr. Antonio Núñez Jiménez Speleo-archaeological Trail—named in honor of the eminent Cuban scientist—and stands as one of the primary archaeological attractions in Gibara.
A final note
The "Cueva de los Panaderos" (Cave of the Bakers) represents a natural and cultural heritage of incalculable value to Cuba. Its complex karst origin, the diversity of its secondary formations, the presence of endemic fauna, and—above all—its indigenous pictographs make it a site of multidisciplinary interest. The conservation of this irreplaceable treasure depends on the joint efforts of scientific institutions, heritage authorities, and the local community, all of whom share the responsibility of preserving it for future generations.
Note: DeepL Translate was used for this translation. The images are my property.
ESPAÑOL
La Cueva de los Panaderos, también conocida como Cueva del Silencio, es una de las cavidades cársicas más relevantes de la provincia de Holguín, Cuba. Situada en el municipio de Gibara, esta caverna destaca tanto por su extensión y complejidad geológica como por su valor arqueológico, al albergar manifestaciones de arte rupestre aborigen.
En esta publicación les dejaré los elementos esenciales de la cueva, después del trabajo realizado por nuestros investigadores del Servicio Geológico de Cuba.
Situación geográfica
La cueva se localiza en el municipio de Gibara, al norte de la provincia de Holguín, específicamente dentro de la Polja del Cementerio, una depresión cársica de grandes proporciones. La Polja del Cementerio mide aproximadamente 1,250 metros de este a oeste y 500 metros de norte a sur, y alberga un sistema de 29 cuevas con un desarrollo total de más de 11 kilómetros, lo que la convierte en uno de los sistemas espeleológicos más grandes de Cuba.
Características geológicas y geográficas
La Cueva de los Panaderos es una cavidad cársica con más de dos kilómetros de galerías exploradas, distribuidas en hasta cuatro niveles, siendo la de mayor extensión dentro de la Polja del Cementerio. Su relieve interno es mayormente horizontal, aunque incluye desniveles que descienden hasta 32 metros, alcanzando el nivel del mar y terminando en ríos subterráneos de aguas cristalinas.
La entrada principal se halla en el fondo de una gran dolina, desde donde parte una galería de muy poca inclinación que conduce a amplios salones con formaciones secundarias como estalactitas, estalagmitas y columnas..
Tipos de rocas
Las rocas que componen la cueva pertenecen a la Formación Gibara, constituida por calizas macizas, compactas, de grano medio a grueso y fosilíferas, de color amarillo-grisáceo a blanco y blanco grisáceo, con una edad que abarca desde el Cretácico inferior hasta el medio. Estas litologías confieren a la zona un alto interés geológico, siendo la cueva de los Panaderos un ejemplo representativo de la carsificación en rocas carbonatadas.
Vegetación y suelos
La vegetación en los alrededores de la cueva se desarrolla sobre suelos tipo rendzina roja esqueléticos, variando desde la costa hacia el interior. Predomina un matorral xeromórfico costero que transita hacia un matorral arbustivo de variadas especies y un bosque semidesnudo en las partes más elevadas de la llanura. En las elevaciones aún es posible observar flora autóctona como la ceiba (Ceiba pentandra), el jobo (Spondias mombin), el baría (Gerascanthus gerascanthoides) y el almácigo (Bursera simaruba). En cuanto a los suelos, en el municipio de Gibara prevalecen los suelos fersialíticos rojos parduscos, aunque en el entorno cársico dominan las rendzinas rojas esqueléticas con afloramientos rocosos.
Importancia geológica y científica
La Cueva de los Panaderos posee un alto valor geológico y científico. Su antigüedad se calcula en alrededor de 90 millones de años, formada en el período Cretácico inferior de la era Mesozoica. La cavidad es un referente para la espeleología y el estudio del arte rupestre en la región. En su interior habitan varias especies endémicas, como el pseudoescorpión y el grillo de las cavernas, recientemente catalogado en Cuba, así como varios tipos de murciélagos.
Los ríos subterráneos albergan especies marinas adaptadas al régimen de vida del lago subterráneo, y en la Polja del Cementerio se han identificado peces ciegos o lucífugas, exclusivos de la zona y caracterizados por huir de la luz y alimentarse de camarones y crustáceos. Esta biodiversidad única convierte a la cueva en un laboratorio natural para estudios biológicos y ecológicos.
Arte rupestre y otros elementos de interés
Desde el punto de vista arqueológico, la cueva es especialmente significativa por las pinturas rupestres aborígenes halladas en sus paredes. En septiembre de 2012 se reportaron aproximadamente 20 motivos pictográficos, entre los que destacan líneas rectas, manos, ángulos, líneas entrecruzadas y figuras antropomorfas, realizados con técnicas de arcilla aplicada directamente con los dedos y mediante impresión.
Estas manifestaciones constituyen una nueva localidad pictórica para la provincia de Holguín y aportan valiosa información sobre las comunidades precolombinas que habitaron la región. La cueva, junto con el sistema cavernario La Polja de Cementerio, forma parte del sendero espeleoarqueológico Dr. Antonio Núñez Jiménez, nombrado en honor al eminente científico cubano, y es uno de los principales atractivos arqueológicos de Gibara.
Un comentario final
La Cueva de los Panaderos representa un patrimonio natural y cultural de incalculable valor para Cuba. Su compleja génesis cársica, la diversidad de sus formaciones secundarias, la presencia de fauna endémica y, sobre todo, sus pictografías aborígenes la convierten en un sitio de interés multidisciplinario. La conservación de este tesoro irrenovable depende del esfuerzo conjunto de las instituciones científicas, las autoridades patrimoniales y la comunidad local, quienes tienen la responsabilidad de preservarlo para las generaciones futuras.
Nota: El traductor utilizado fue DeepL Translate.
Las imágenes son de mi propiedad.