Accidentes que rescatan la vida: el PETase

tbto(54)
Published in
#spanish
Words
453
Reading
3 min
Listen
Play
8y

La lista de inventos accidentales que la ciencia y la tecnología conciben podría ser interminable. Muchas han sido las veces que, sin ninguna intención o sospecha del resultado final, un evento se presenta en medio de una investigación que trasciende su propósito inicial, desviando la atención de los investigadores a nuevos proyectos de mayor relevancia. Algunos alcanzan un nivel tan importante en nuestras vidas que, me atrevería a decir: fue Dios quien metió la mano en estos experimentos causando ”accidentes fortuitos” para iluminar la mente de sus hijos creativos y así encausarlos a nuestra supervivencia.

Islas-de-basura-01.jpg
Fuente

La contaminación ambiental causada por desechos plásticos, en los que no se previno una economía circular, ha llegado a niveles críticos en muchos lugares de nuestro vulnerable planeta, dentro y fuera de su litósfera, siendo éste uno de los materiales más difícil de biodegradar. Se han localizado en los océanos del mundo verdaderas “islas de basura” que impresionan con indignación la cantidad de desechos con que contaminamos los hábitat naturales de nuestro planeta. Solamente la zona conocida como ”Horse Latitude”, que se encuentra en el Pacífico Norte, se cree que tiene cerca de cien millones de toneladas de basura, abarcando un área que pudiera alcanzar hasta quince millones de kilómetros cuadrados. También dentro de nuestros continentes existen vertederos de basura en donde las piezas de plástico superan en cantidad al resto de los materiales desechados, en volúmenes tan extremos que han formado montañas en las que se han producido ”avalanchas de basura” que han sepultado familias completas.
Se estableció una investigación mancomunada entre institutos científicos de Estados Unidos y el Reino Unido, en este caso el Laboratorio Nacional de Energía Renovable (NREL) y la Universidad de Portsmouth, respectivamente, dedicada al ” tereftalato de polietileno” (PET), un componente del tipo de plástico con que se hacen las botellas desechables que puede tardar cientos de años en degradarse por sí solo. Sus investigadores intentaron buscar la forma de ”biodegradar” este material contaminante mediante el uso de una enzima natural llamada ”PETase” que puede digerir el PET, y así obtener una solución para el problema de los desechos plásticos.
Lo crucial de esta investigación fue que al tratar de desentrañar el origen de esta enzima para poder usarla como reductor del PET, accidentalmente originaron una mutación del PETase, creando una ”enzima de laboratorio” capaz de degradar el PET mucho más rápido que su predecesor natural. Si bien el descubrimiento no proporcionó grandes adelantos en su fase inicial, los científicos se sienten optimistas en cuanto a las múltiples posibilidades de avance, además de aplicarla al PET, en otras clases de plásticos como el ”polietileno furandicarboxilato” (PEF), el PLA o el PBS, y lograr crear procesos industriales de reciclaje a gran escala.

Accidentes que rescatan la vida: el PETase | Ecency