Los instrumentos de evaluación son los distintos medios físicos con los que se cuenta en la educación, y que le permiten al docente corroborar el desarrollo de todo el proceso educativo.
La Universidad Católica Sedes Sampientiae (2006) postula que: "los instrumentos se constituyen en el soporte físico que se emplea para recoger la información sobre los aprendizajes esperados de los estudiantes. Todo instrumento provoca o estimula la presencia o manifestación de lo que se pretende evaluar". (p.4). Estos son de gran importancia para comprender los diferentes procesos por los que atraviesa el estudiante en su adquisición o reformulación del conocimiento. Su configuración es vital para que puedan reflejar las competencias alcanzas por los estudiantes durante su proceso evaluativo.
Santos (1992) expone que: “es cierto que unos instrumentos pueden ser más apropiados que otros para cada una de estas facetas. Será el profesor el encargado de adaptar la exploración a la peculiar naturaleza del ámbito de la educación”. (p.191). El docente tiene una enorme responsabilidad a la hora de seleccionar el instrumento que mejor se adapte a la actividad o necesidades de su grupo, de allí el logro efectivo de la información suministrada por estos.
Mestres (2002) expresa que: “la calidad de un instrumento también está en relación directa con el buen uso de la aplicación”. (p. 35). Estas herramientas apunta hacia el con qué se obtendrá la información. Algunos instrumentos son: lista de cotejo, escala de estimación, pruebas escritas, orales, prácticas, portafolio, mapas conceptuales, proyectos, ejercicios de laboratorio, reportes orales, entre otros. Cada uno de estos instrumentos son los empleados por excelencia en la actividad cotidiana educativa.
Referencias: