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1y
Ay amiga, no puedo imaginar lo desesperante de esa situación y me conmueve muchísimo el gesto de esa enfermera que Dios puso en tu camino, que indudablemente no hay manera de pagarlo y nunca se termina de agradecer.
Dios los siga acompañando y protegiendo a ti y a tus niños. Gracias por contarnos esta experiencia, llena de amor, que nos regala la esperanza de seguir creyendo en la bondad de la humanidad.
Saludos.
RE: Gestos que me cambiaron el día y valen oro. (ES/EN)