Dios, mi corazón se apretó al leer cada línea, pienso que nadie puede realmente tener una idea de lo que pasaste y de la fortaleza que necesitaste para seguir de pie en un escenario tan devastador. Creo que sólo en Dios se puede encontrar refugio en momentos así. Ciertamente fue un milagro enorme que tu hija resultara ilesa en un accidente de tan grandes proporciones, lo que a su vez, es un grandísimo motivo para agradecer y sus palabritas diciéndote que jugaras con ella, en ese momento en el que ya no sentías fuerzas y que lograron encender en ti esas ganas de volver a intentarlo, es otro milagro.
Gracias a Dios puso en tu vida a esos médicos que se esforzaron tanto por tu recuperación, lo que es otro milagro y hasta el hecho de que Dios te permitiera ver quienes no te merecían, es ganancia al final. Dios bendiga a tu mami que siempre estuvo contigo, tampoco puedo imaginar cuánto ella sufrió, porque como madres nos duelen más las cosas por las que pasan nuestros hijos que las propias.
Tus letras me han hecho pensar en que muchas veces nos amargamos por cosas efímeras, cuando tenemos lo realmente importante, que es la salud de nuestros seres amados y la nuestra.
Además, ver tu actitud de agradecimiento, fortaleza y aprendizaje tras esa experiencia, nos enseña que todo proceso, por muy difícil que sea, tiene un propósito en nuestras vidas.
Tu experiencia nos deja mucho para reflexionar.
Gracias por tu valioso aporte en esta iniciativa.
Saludos.
RE: Esp-Eng. La vez que pensé en rendirme, pero no lo hice//The time I thought about giving up, but didn't