No hay nada mejor que vivir en un mundo inperfecto. Las perfecciones le quitan la parte divertida. Nunca es tarde para maldecir, seguir lanzando cada cosa interna sin miedo a represalias.
Mundo inperfecto que enseña como debemos sufrir. Mundo inperfecto que da lecciones duras sin temor.
Oculto allá mundo inperfecto. Aquí mundo inperfecto. Nunca será real ni perfecto.