Un día gris más. No sé si la lluvia vendra a mojar tus recuerdos una vez más. Ya estoy arto de esperar que salga el sol para tenderlos y que sequen. Pues me aferro a los cuerdos buenos. Es curioso que los recuerdos más dolorosos sean los que no se desasen. He allí a la espera de que el día gris se vaya.