Si te dijera que el amor lo tienes cerca de tí,
de una manera plena, tangible, accesible, me creerías?
Si te dijera que basta con cerrar los ojos y sentirte,
escuchar tu respiración, usar tus manos y acariciar tu piel,
oler tu aroma, y reconocer tu esencia en ella,
reír, y al escuchar tu risa, volver a reír, pero de tí,
saberte presente contigo,
desechar la creencia de “la soledad es mala compañera”.
En la medida que te reconozcas a ti,
lo que eres, lo que haces, lo que te gusta,
lo que te disgusta, tus miedos,
estás teniendo un contacto cercano con el amor,
de una manera honesta, transparente y romántica.
Con ese amor debes tener una cita diariamente,
procura en esa cita, el tiempo sea de calidad,
disfruta, ese momento íntimo,
en silencio, lleno de ti.