Un día misterioso llego, incomprendido estaba yo, como aquel hombre perdido que no encontraba lo que ansiaba, que no podía obtener lo que tanto añoraba. El sacrificio y constancia por lo que amaba hizo realidad aquella hazaña, encontró a la mujer perfecta en una chica reflejada.
Una pequeña estrella fugaz paso concediéndole un deseo quizás, así como vino se fue, pero volvió para hacer su deseo realidad, que junto con él se quedará hasta el fin de los tiempos, hasta la eternidad, que juro ser el hombre que le resguardaría, que le protegería, que la amaría con cada partícula de su miserable vida.