Mis últimas publicaciones han sido poemas breves, pues no tengo un internet eficiente. Trabajo con datos móviles. He aprendido a darle a mi teléfono forma de santo, le rezo todas las oraciones aprendidas desde niña para mantenerme activa en la red. A veces mis ruegos son escuchados, muchas veces no. Estos versos están acompañados de una foto que le tomé.
He tejido esta casa con mis ojos
Mi palacio
Mi casita de muñecas de la infancia
Mi amiga
Concreto con alma
Mi confidente
Escenario para compartir la vida
Mi pasión
Silente testigo de mis sueños
Vagón de mi vida
Vivirás para siempre conmigo.