Comparto con ustedes un poema que es un tributo a la vida. Espero que lo disfruten.
Dejé mis ilusiones de infancia
Grabadas en mi diario de juventud
Dejé los recuerdos de madre y padre
En el baúl donde habitan duendes y hadas
Dejé mis pasiones de adultez
Tatuadas en cuerpos ajenos y ausentes
Dejé mi vejez
Tejida en las colchas de una cama,
Que se ha vuelto eterna prisión de mis pasos.