Hoy es tarde para olvidar,
todo lo pasado vivido está
y aunque el tiempo haya sido corto
y arrepentidos por un momento estemos,
seguiremos hasta siempre sin querer dejar de amar.
Cada vez que recordemos,
que queramos recordar
aquellos tiernos momentos de caricias y besos llenos
con olor a vino, cigarro y a sensualidad.
Cada vez que con la mente
hagamos el amor nuevamente
y el deseo nos embargue hasta hacer enloquecer,
a nuestras almas ardientes
que con pasión y lujuria
dejan entrar al amor mojándose en la lluvia
de nuestro cuerpo impaciente que espera hacerse vibrar.
Cada vez que recordemos
los bellos momentos esos
en que risas, peleas y llantos uníanse,
como cómplices insatisfechos
para regar aún más
esa planta bendita
de nuestro inacabable amar.
Cada vez que en nuestros sueños
nos juntemos amor mío,
recordaremos aquello
como si fuera hoy mismo,
para acariciar las heridas
de esta soledad.