Tristes recuerdos
Entonces hubo un día en que morí
no se como de repente
escuché mi réplica de popurrí,
purifiqué mi lágrima con sangre
por los lazos maternos trazados.
El destino destrozado
como fruta madura en el suelo
mi mundo estaba al revés
un vendaval, un molino
Y el corazón llora y late
Y asusta como un huracán.
Nadie esta preparado
los ojos riegan la voz ahogada
y la reparación se hace poco a poco.