Un algodonero me recuerda la naturaleza tan noble, encargada de darnos todo lo necesario para la vida, de niña preguntaba por la procedencia del los hilos de algodón en flor, porque me parecen nubes pequeñitas en las hojas.
Este árbol me hace recordar a mi papá, porque el me cargaba de regreso de la clínica La Salina, un lugar cerca de mi casa, justo al pasar por la Vereda dónde crecían los algodoneros, y yo le hacía muchas preguntas, me llamaba la atención que se veían como grises, él solía decirme para responder mis inquietudes que limpiaron en la noche a las estrellas con ellos.
¿Se imaginan que los algodoneros limpien las estrellas? Debe ser realmente hermoso verlo.
Estos días he estado lejos de mi papá, porque el está en la isla de Venezuela, estás fotografías las tomé un poco apurada, estaba de prisa y casi lloraba al verlas porque me fui a aquella escena de mi memoria.
Las esferas de algodón en cada flor me parecen tan hermosas, y ahora que las asocio con ese pasaje de mi infancia todavía más hermosas las veo.
Los algodoneros suelen crecer muy altos, aunque nunca he podido ver muchos de ellos juntos, me los imagino como un cultivo de cielos. A mí que me encantan las flores, creo que estás son las más hermosas creaciones.
¡Hermoso algodonero!
Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.